Todos tenemos una vena literaria que con un poquito de ingenio y dedicación se puede hacer realidad este pequeño Hobby =)

viernes, 21 de junio de 2013

El Alma en Un Suspiro


La práctica hace la experiencia aunque en su caso no era justamente eso, siempre se sentía la peor, pero tal vez ¿sus maestros no eran los más adecuados? ¡Qué mala leche tenía entonces!


Un día decide irse a un bar sola, es mejor así para evitar alguna de sus amistades y sus conflictos existenciales. Entre la diversidad de cócteles, es mejor degustar los que son a base de tequila, son fuertes y hoy era un momento perfecto para hacerlo.

Comenzó con la típica Margarita, luego por el Cosmopolita... Mmm el tequila le gustaba en verdad, aprovechó por probar el agua soñada, que tiene licor de coco y le encantaba el ron con ese sabor. Así pasó un buen rato, disfrutando de José y sus compañeros.

Un chico le tropieza al ella regresar del servicio, ocasionando que su bebida se desplomara inevitablemente, por una pareja que muy animada bailando ocasionó el desastre.
Disculpa, dijeron ambos y cada quién siguió con su camino. Minutos más tarde ese chico se le acercó nuevamente, detallándole no estaba nada mal, corpulento de tez canela, ojos claros y cabello cobrizo.
- Disculpa, que vergüenza haberte tropezado de esa manera, te repongo el trago
- No te preocupes, gracias, ha sido un accidente.
- Si, igual me gustaría que aceptaras, por favor.
- Gracias pero sinceramente no le acepto tragos a desconocidos.
Aquellas palabras hicieron que el chico pusiera los ojos como platos, y extendiendo la mano dijo
- Un placer, me llamo Massimo, espero no ser ahora un desconocido.
Inevitablemente ella sonrió pensando a la vez ¿cuántas veces habrá hecho él algo así?
- Igual, soy Coralia.
- Bonito nombre, extraño además. ¿Ahora si me aceptas el trago?
Una palmada en la espalda de Massimo le hizo voltear. Un amigo supongo o alguien con quien compartía antes.
- Mass, Laila tiene guardia en la tarde así que nos vamos, ¿te quedas o venid? Por cierto permiso - mientras dirigía su mirada hacia ella.
- Prefiero quedarme Steve, yo puedo darme hoy ese lujo y con una sonrisa educada me mira.

¿estaba pidiendo mi aprobación? ¡Qué cosas locas pienso! Y como si le estuviese leyendo la mente le dijo, ¿puedo quedarme un rato contigo Coralia?.
Las luces de neón pudieron esconder su sonrojes y articuló, bueno yo vine sola y me voy sola, si gustas puedes no hay problema.
- Si me quedo un rato Steve, me despides de mi hermana, ¿Estamos en contacto te parece?
- Si hermano, un placer, Coralia? Me lo cuidas mucho.
- Oh, gracias pero espero que sea él quien me defienda.
A Steve le causó gracia la expresión y luego de darnos la mano se retiró.
Mirándome, me vuelve a extender la mano y dice Nuevamente un Placer, Soy Massimo.
- ¿Muy divertido verdad? - le aprieto la mía- Nuevamente Coralia, un placer Massimo.
- Bueno ya que nos conocemos espero que bajes un poco la coraza conmigo, eres una buena razón para haberme quedado y más por quienes nos tropezaron.
- No te preocupes por eso, ya dije que estaba resuelto.
- Perfecto. Dame un momento. - Mientras llama al barthender le dice algo al oído y al asentir este se retira y comienza a prepararle un trago, se la entrega y levanta.- Salud grata desconocida.
- Galán y todo resultaste ser Massimo, ¡Salud!
- Ya que nos conocemos y sin pretender ser mala compañía, ¿que haces aquí sola?
- Por qué dices que lo estoy?
Mirando hacia los lados contesta - aparte de tu ángel de la guarda no veo a más nadie.
- Buen Punto caballero. Sí, he venido sola porque quería pasar un rato tranquila sin necesidad de escuchar los problemas de los demás, y pensándolo bien tampoco quiero problemas con recién conocidos.
- Si lo dices por mí, estate tranquila que a la psicópata de mi novia la tengo internada en el manicomio.
Aquello le hizo poner los ojos lo más grande que pudo.
Con una risotada dijo - que rostro el tuyo, lástima que no tenía una cámara en esos segundos.
- ¿Que tiene de chistosa mi expresión ante tu revelación?
- Necesitaba romper el hielo contigo
- Vaya forma, ¿a todo el mundo le das detalles así de tu vida?
- No, en realidad por los momentos no tengo compromiso, de ser así, no sería tan irresponsable de quedarme para disfrutar de tu compañía. - mientras me guiñaba el ojo.
Ella pensó ¿qué le pasa a este loco? ¿Será un violador? ¿Un asesino?
- ¿Quieres Bailar? Me preguntó sin más.
No era mala idea ya que el alcohol pronto se podría aprovechar de la ocasión.
- Claro, por que no.

En la pista de baile, para ella que no era muy mala en esos menesteres, le gustaba la propiedad y el respeto con que posaba su mano sobre su cintura o en otra parte del cuerpo. Después de eso ese contacto se hizo cada vez más presente, como si en ellos existiera una gran familiaridad. Era un total y perfecto extraño, uno muy guapo además, y ese tipo de acercamiento a ella sin duda alguna le resultaba más que agradable.
-Tal vez me merezca una cachetada de tu parte pero... - y sin más ni menos él se acercó tan rápido que al mismo tiempo que le posaba sus labios sobre los suyos la tomaba por la espalda hasta presionarla casi con inmovilidad hasta su pecho -. La perplejidad de Coralia se hizo evidente pero gracias al sabor dulzón de las bebidas ese primer contacto inesperado permitió que esa invasión en su boca pasara de gran expectativa a ser exquisita. Que agradable primera impresión, era un beso nada tímido, sus lenguas no sólo se encontraron, había deseo, lujuria, esa cercanía les permitió posar ambas manos sobre el cuerpo del otro y cuyas respiraciones al empezar a incrementarse, instantáneamente se separaron.
- Besas muy rico Coralia.
Pero ella se sentía un poco avergonzada, nunca había hecho algo así, en sueños cualesquiera, pero ese beso tenía un mensaje muy directo, de querer más. ¿El tequila le había despertado esa confianza con ese chico?- Gracias.
Pero haciéndole girar la cara hacia él tomándola por el mentón le dijo,
- ¡Estoy hablando en serio!, que bueno que te lo robé, ha sido muy agradable y si me lo permites quisiera repetirlo muchas veces más.
Eso le hizo soltar una risita a ella, pero sin querer se mordía el labio inferior. Lo cual no paso desapercibido para él que agregó: que bueno es saber que lo disfrutaste tanto como yo y acercándose le dio un casto beso en los labios.
- Si fue bastante agradable.
- Ven nena, vamos a bailar otra vez.
Mientras la música les hacia guiar los movimientos, la temperatura se iba incrementando, con posesividad las manos se posaban en cuellos, espaldas, cinturas, caderas, y los roces cargados de picardía, hicieron que le dijese al oído
Coralia me encantaría probarte un poco mas...



Momento después y provechando que el deseo se hacía cada vez presente, la excitación de los besos la transferían a sus manos, ya se encontraban a solas sobre la cama de este, sus manos recorrían sus pechos al compás de irle desatando la camisa mientras sus labios le recorría con pequeños mordiscos el cuello hasta su hombro. Los labios se encontraban de manera que les agitaba aun más la respiración en ambos. El procedió a bajarle el jeans al mismo tiempo que desplazaba sus manos sobre los muslos apretando con deseo, ella tratando de hacer igual le hizo levantar un poco el cuerpo para desabrocharle gustosa la ropa, estando en bragas y bóxers, la rozaba en su intimidad excitándola aun más. Sin dejar de besarla y aprovechando la semi desnudez de su cuerpo, logró que se sentasen frente a frente sobre la cama, mientras le miraba, posó un dedo sobre los labios de ella, alargó su mano hacia una mesita y saca un paquetico plateado.
 

Tras acercársele nuevamente, tumbándose sobre un costado y llevándosela a ella, las caricias se hicieron lascivas, con una mano le fue quitando las bragas mientras ella le dejaba libre su erección muy bien dotada, él le acariciaba su entrepierna y subió hasta sentir su lubricación que le hizo escapar un suspiro de placer, sus dedos le acariciaban imitando cerrar unos pequeños círculos, desplazando un dedo hasta su interior al mismo tiempo que en sus labios le mordía con ardor, ella arqueándose más a él para hacer más profundo aquel placer y desgarrando el paquetico no tardó mucho para por fin entrar en ella, que al recibirle les hizo jadear casi sin poder evitarlo, las respiraciones se incrementaron y el acto les hacia calentarse más, haciéndoles sudar aún más, las manos eran imposibles de dejarlas quietas, servían de apoyo en cada movimiento, colocarlas detrás de la cabeza, arañar la espalda, entrelazarse entre sí, incrementándoles la respiración, las palpitaciones se aceleraban, congeniaban sus movimientos y eso les resultaba más placentero y de pronto la satisfacción les hizo dar arcadas de placer para luego sonreír y salir uno del otro. Exhaustos por la noche que estaban terminando, Mass se coloca de lado y mirándola le dijo

- Eres una gran decisión por haberme quedado contigo, que tonto sería si a partir de ahora me negara el placer de que formes parte de mi presente y la verdad es que quiero probarte ya una vez más…

- Oh, gracias perfecto desconocido – mientras se le acercaba, lo iba tumbando frente a ella, colocándosele encima, mientras le besaba con lujuria por el cuello hasta su boca, agregó – un comienzo excelente que ahora mismo pienso repetir…

- Todas las veces que quieras nena…
 
Y como dos almas que se complementaban volvieron a degustarse los perfectos desconocidos.

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