“Soy el peor de los Hombres, nunca pensé objetivamente y tu eres más valiosa que el mayor de los diamantes.
La vida me llevó a ti, y mientras
tenga haré lo posible para que sigas a mi lado como lo dije en un momento:
hasta que la muerte nos separe”
Abrí la caja y casi pierdo el
equilibrio. Era un hermoso solitario, lo divertido es que era en forma de
esposa y tenía una hermosa piedra. Obviamente era de la medida correcta,
cuantas veces no me regaló anillos Marcus como para conocer perfectamente hasta
el número de ello y aún más.
Es perfectamente hermoso –
mientras inmediatamente era colocado en su respectivo dedo. – vaya que es
hermoso pero se necesita más que un bello solitario Marcus. No esperaba menos
de ti amor – dijo mientras lo guardaba nuevamente en la cajita y cuidadosamente
lo guardaba en su bolso.
En la autopista al teléfono:
- Hola Hijo, que hacen?
- Madre bella, nada en
particular.
- Cenamos fuera? Dile a tu
hermano!
- Genial, donde nos vemos?
Media hora después ya estaban en
la puerta principal del estacionamiento de un Centro Comercial y dispuestos a
decidir dónde irían a cenar, tal vez hasta al cine entrar. Mientras estaban en
la mesa Leti trata de indagar que tanto saben sus chicos de las acciones de Marcus.
- Saben que hoy recibí un hermoso
arreglo de ustedes chicos.
Los ceños fruncidos de Alex y
Alan dejaron en evidencia que no forman parte de las acciones de su padre. –
Cómo? – dice Alan.
Si, un inmenso arreglo de rosas
Blancas y Naranjas, una preciosidad y pensé que eran ustedes, pero fue su
padre, con un hermoso regalo además – y la sonrisa en el rostro de Leti tenía
un poco de melancolía.
Alan dijo muy sorprendido – que
papá qué?
- Si Alan, su padre le ha dado
por cortejarme – mientras arqueaba una de sus cejas
- Papá es una caja de sorpresas
Alex – decía Alan mientras le daba un codazo a su hermano - y que piensas hacer madre?
- Sinceramente no tengo idea
chicos, que pensará su hermana de esto?
- Sabes que Adrianna le va
encantar la idea, pero lo que aquí importa es como te sientas tu madre? Somos
tus hijos y nos interesa es tu felicidad y tu tranquilidad. – comenta Alex
mientras Alan al mismo tiempo asiente con la cabeza mientras la miran.
- La verdad chicos, no quiero que
su padre pierda el tiempo. – contesta Leti mientras en ese momento llegan sus
pedidos. Comen y deciden entrar al cine dando por terminada la velada entre
madre e hijos.
Pasada la medianoche llegan a la
casa. Un mensaje hace que ella esboce una media sonrisa mientras ve de quien se
trata
“Espero que hayan disfrutado
mucho la salida, como quisiera poder estar con ustedes, el tiempo me permitirá
recuperarlos y por favor utiliza mi regalo. Una segunda oportunidad es la que
te pido írmela ganando con tu previo permiso… Te amo Leti”
Será el temor a quedarse solo es
lo que te hace actuar así? Porque antes de cometer sus faltas con toda la mala
intención…. Oh Dios, yo no soy vengativa, lo que tengo es tristeza y dolor, es
así, aún le amo… mejor descanso que necesito tener en armonía mis sentimientos
y pensamientos.
“Gracias, buenas noches” – le
envié y apagué el móvil.
Entrando a la oficina Leti le
hace señas a Ellie para que la siga hasta su oficina.
- Buenos días Sra. Leti.
- Hola Ellie, necesito que por
favor hables con nuestra agencia de viajes y pidas recomendación sobre un relajante
fin de semana paradisiaco.
- Para cuantas personas?
- Para mi nada más.
- Si Sra. Leti. En una hora tiene
pautada una reunión con el personal.
La mañana estaba transcurriendo
en perfecta tranquilidad y tal como estaba en la agenda. Revisó el correo
correspondiente a la cancelación del pasaje y el hospedaje. Necesitaba estar
sola.
Por fin llegó el fin de semana y
allí estaba ella en el Aeropuerto, un viaje bastante tranquilo pero ni se
imaginaba la sorpresa que le esperaba.
Una vez instalada en su
habitación suena el teléfono de la habitación, - que será - se dijo Leti
mientras recordaba que todo lo había hecho bien y hasta le dio propina al
botones – si dígame?
- Hola Leti, que bueno que ya
llegaste, te espero en el restaurante en unos veinte minutos por favor? – se
escuchó esa voz que durante tantos años le acompañó las 24 horas del día los 7
días de la semana.
- Imposible que seas tú Marcus –
esto es una pesadilla definitivamente.
- Comamos juntos y te explico,
vale?
- En 10 minutos estoy allí! –
colgó el teléfono y maldijo su suerte, no creía eso posible.
Un vestido hasta las rodillas fue
perfecto para acompañar a su ex, si, su ex, eso se lo repetía una y otra vez,
su ex.
- Buenas Noches Leti, tan bella
como siempre – le dice mientras aprovecha la ocasión de darle un abrazo y por
supuesto disfrutar de su aroma con ese oportuno contacto.
- Hola Marcus, sin
aprovechamientos – pero al mismo tiempo le regala una pequeña sonrisa.
- No creas que te tengo un detective
privado para estar al tanto de cada uno de tus movimientos, pero nuestra
coincidencia es gracias a nuestra agencia de viajes que parece que no está al
tanto de nuestra situación civil y …
- Vale, ya me imagino entonces…
- Aproveché la situación, prefiero
decírtelo antes de q me lo recrimines.
- No, no te preocupes.
En eso el chico que los va
atender se acerca a tomar el pedido.
- Sorpréndeme Marcus – le dice
mientras aprovecha de pasarse los dedos en su cabellera suelta
- La especialidad de la casa?
Aperitivos?
Leti asiente con la cabeza.
- Algo para tomar?
- Si, mi favorita.
- Dos cervezas por favor además
de… - comienza a darle las instrucciones sobre la comida
Leti aprovecha de tomarse una
foto con su móvil e inmediatamente la sube a una red social.
La verdad Letizia me encantaría
que durante estos tres días podamos compartir casi en su totalidad.
- Marcus …. – en tono un poco
reprobatorio y frunciendo el ceño.
- Espera Leti, no tengo moral
para pedírtelo, pero sería un honor para mi que estos días compartiéramos, como
amigos
- Discúlpame querido, pero la
verdad después de ser amantes no podemos ser amigos, nunca me ha gustado actuar
como un cangrejo y lo sabes.
- Podemos hacer entonces como si
aún estemos casados? – dice con un tonito de voz pícaro
- Tomate un Ubicatex Romeo, no
sea que te mueras antes del veneno! – sentenció divertidamente Leti.
Esa expresión hizo que ambos
pudieran relajarse un poco